Cuando hablamos de Bogotá, hablamos de una megaciudad de más de ocho millones de habitantes. Una de las capitales más grandes de América, dividida en 20 distritos y con las más diversas y emocionantes alternativas.
Pero al ser tan grande, es posible que te sientas desorientado, así que hemos escrito este artículo para darte seis tips importantes que te ayudarán a que tu paseo por el norte de Bogotá sea justo lo que has planeado.

1. Transporte

Uno de los lugares más visitados en Bogotá es el cerro Monserrate y te lo ponemos como ejemplo. Si vas allí o a alguna de las atracciones más famosas de la capital de Colombia te recomendamos que uses taxi o una de las líneas de buses de los hoteles. Incluso Uber.
Es recomendable que el hotel en el que te vayas a quedar quede lo más cerca posible de los lugares turísticos, aún cuando el precio sea mayor, pues las distancias en una ciudad del tamaño de Bogotá pueden ser muy largas. Y, siendo honestos, los trancones, por momentos, son insoportables. Es preferible pagar un poco más por el hotel, pero quedar cerca a todo. El norte siempre será una muy buena opción. Este es un consejo que agradecerás realmente cuando evites los atascos de horas (¡sí, horas! sin que bajarse a caminar sea una opción si vas por alguna autopista) que hay en el centro de la ciudad.

2. Ciclovía

En Colombia es una tradición que las grandes ciudades cierren algunas de las calles principales para que la gente haga deporte los fines de semana. Se conoce como la ciclovía y Bogotá fue pionera.
Es un orgullo muy rolo. Cada domingo, entre las 7 de la mañana y las 2 de la tarde, las grandes avenidas se cierran a los carros y se abren para que las familias y los amigos puedan ir a caminar, a montar en patines y en bicicleta.
La ciclovía es una manera muy divertida de hacer ejercicio y puedes conocer gente que tiene tus mismos intereses. El programa nació en 1974 y año tras año crece en tamaño y en apropiación por parte de los bogotanos y hoy ya cuenta con más de 122 kilómetros de calles que, por siete horas, sirven como un inmenso gimnasio.
Si quieres hacer parte de este clásico colombiano te puedes unir alquilando una bicicleta en las tiendas cercanas a la ruta y la amabilidad capitalina seguramente te llevará a tener nuevos amigos y conocer palabras típicas de los “rolos”. Ese acento que a muchos enamora…
Pocas cosas son tan bogotanas como la ciclovía. Quizá los únicos que le ganan son el ajiaco y el chocolate con queso.

3. Cajeros Automáticos

Cuando uses cajeros automáticos es recomendado que vayas a los que están al interior de los centros comerciales. Es mucho más seguro que ir a los que están en las calles o en barrios retirados. Asegúrate, además, que siempre te acompañe alguien.

4. Taxis y Transmilenio

Otra recomendación que repiten mucho los “rolos” a aquellos que los visitan es que, si vas a tomar un taxi, lo hagas de empresas reconocidas y con buena reputación. Evita parar taxis en la calle. Llámalos siempre. En el aeropuerto El Dorado, por ejemplo, usa solo los que están autorizados. Puedes googlear las empresas de taxis más reconocidas de Bogotá, como Taxis Libres, Taxis Bogotá o Taxis Verdes, y preguntar a la gente del hotel cuál te recomiendan. También puedes pedirle al hotel que te pidan uno, para estar aún más tranquilo. Otra forma para movilizarte en Bogotá es con las aplicaciones de celular como Easy Taxi o Tappsi.
Aunque Bogotá no tiene tren subterráneo metropolitano, también te puedes movilizar en bus y en el Transmilenio, que es un sistema de buses articulados con calles exclusivas. Si vas a usar Transmilenio tienes que comprar la tarjeta Tu Llave en la que cargarás los tiquetes.
En últimas, si no quieres tomar ni taxi, ni bus, ni Transmilenio (mejor dicho, si estás rebelde), y en tu propia ciudad te mueves con Uber, en Bogotá también puedes usarlo. Si eres amable con el ambiente, agarra una cicla que hay ciclorrutas muy bien delimitadas.

5. Clima

Bogotá es una caja de sorpresas en cuanto al clima. Aunque fue conocida durante muchos años como una ciudad andina fría, con un clima otoñal de unos 12 o 14 grados centígrados durante todo el año, eso ha cambiado en los últimos tiempos. Puede hacer frío, llover, luego salir el sol, hacer calor y luego llover de nuevo en un mismo día. Así que relájate. A Bogotá vas a disfrutar. Usa una aplicación del tiempo que te puede dar algún tipo de idea sobre cómo va a estar el clima en los días de visita.
Si no eres muy amante de las lluvias, te recomendamos ir a la capital de Colombia entre diciembre y marzo, que son tradicionalmente los meses más secos. Entre agosto y octubre, llueve con frecuencia.

6. Ojo con los carteristas

Y, por último, un consejo de seguridad. Los bogotanos saben muy bien a qué se refieren cuando hablan de “cosquilleo”. Es el verbo que utilizan para referirse a ese robo de billeteras o de celulares o de pequeños objetos del que tu no te das ni por enterado. También se les conoce a estos ladrones como carteristas y a su delito, cuando es rápido y te arrebatan, como raponazo.
Los carteristas son un problema en Bogotá como en casi todas las grandes capitales del mundo así que te recomendamos tener todas tus pertenencias personales muy cerca de ti y estar atento de las personas que están contigo.
Es también una buena idea hablar con la gente del hotel o con los bogotanos que conozcan para que te indiquen cuáles son los lugares más seguros y cuáles los barrios que es preferible evitar. No fuiste a Bogotá a que te dañen el paseo unos ladrones.
El norte de Bogotá es una zona considerada como segura pero aún así es mejor prevenir que curar y es preferible que recorras los lugares escogidos de día. Otro consejo importante es que seas cuidadoso cuando te presentes. No alardees mucho de tus pertenencias. En Colombia se dice que el onceavo mandamiento es “no dar papaya”. No ponérsela fácil a los ladrones.

Estos son seis consejos que, seguramente, te harán más feliz tu estadía en una de las capitales más asombrosas y ricas culturalmente hablando de toda Latinoamérica. Empaca tu maleta, lleva un par de sacos, y prepárate para disfrutar de la amabilidad de los rolos.

¡No esperes más para tu próximo viaje!